Miles de refugiados esperan en Calais el momento de cruzar la frontera hacia Inglaterra
 15 Nov. 2014 Benjamin Mengelle 
Hay miles. Entre 1500 y 2000, según fuentes policiales. Eritreos, sudaneses, afganos, sirios y palestinos han cruzado toda Europa arriesgando sus vidas. Ahora, escondidos a las afueras de Calais, esperan juntos el momento de huir a Inglaterra agazapados en algún camión. Están convencidos de que sus oportunidades se multiplicaran si lo logran.    Después de que Nicolas Sarkozy cerrara el campo de refugiados de Sangatte en 2002, y a pesar de que el ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, anunciara la apertura de un centro en Septiembre, ninguna estructura de acogida se ha puesto en marcha hasta ahora. La llegada de refugiados no se ha detenido, y viven en situación de precariedad, en espacios ocupados y campamentos improvisados sin agua ni electricidad. Algunas organizaciones no gubernamentales, como la Asociación Salam, el Auberge des migrants (Albergue de los migrantes) y Cáritas tratan de proporcionarles el apoyo material y médico esencial. Cada día, sin descanso, tratan de cruzar la carretera desde algún punto de la zona de dunas denominada "La Jungla", donde esta su campamento, que conduce al puerto. Y cada día se enfrentan a unas fuerzas armadas que los repelen sin miramientos. Numerosos incidentes de violencia policial han sido reportados por las organizaciones no gubernamentales. La afluencia de migrantes sobrepasa las autoridades locales, que llegan a plantearse el cierre del puerto. A la sensación de inseguridad y el miedo, se añaden las tensiones entre los migrantes, el racismo y la violencia de la policía. El ministerio del Interior ha anunciado la llegada de 450 agentes adicionales.

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle un mejor servicio. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. Encontrará más información sobre las cookies y como configurar su uso en nuestra Política de Cookies.

Aceptar