Greenpeace clama globalmente por la libertad de los Artic30
 04 Oct. 2013 Juan Zarza 
Madrid, 5 de octubre de 2013. La organización ecologista Greenpeace ha hecho un llamamiento en más de 50 países y 140 ciudades para exigir la liberación de los 28 ecologistas, 1 cámara y 1 fotógrafo independientes, que se encuentran en prisión preventiva en Rusia tras ser detenidos por realizar una protesta pacífica en una plataforma petrolífera de Gazprom en el Ártico.   A las 18,30 ha comenzado la concentración en la Puerta del Sol de Madrid, a la que han acudido unas cien personas. Los organizadores del evento instalaron una réplica en pequeño del barco Artic Sunrise desde la que leyeron un comunicado y explicaron a los asistentes la situación de sus compañeros detenidos. “Llevan 2 meses en prisión preventiva, se les imputan cargos de piratería que les podrían suponer hasta 10 y 15 años de prisión. Alzamos la voz globalmente porque entendemos que es una persecución contra el derecho de manifestación pacífica. No puede ser que en el siglo XXI a unas personas que sacan una pancarta para decir que se está destruyendo el Ártico les puedan meter dos meses en la cárcel sin ninguna explicación. No se puede criminalizar la protesta pacífica”, afirma Mario de Greenpeace España.   Los ecologistas recogieron firmas de los transeúntes, proyectaron los vídeos de la protesta y la detención de sus compañeros y realizaron una concentración pacífica y silenciosa alrededor de velas encendidas en señal de solidaridad por los Artic30. Además, en este Día de Solidaridad Global la plataforma Greenpeace quiso hacer una llamada de atención a todo el mundo sobre la situación del Ártico. “Como consecuencia del cambio climático, el Ártico se está deshelando. Empiezan a quedar libres muchas zonas que tienen la desgracia de tener petróleo debajo. Una serie de compañías internacionales del petróleo como Shell, Gazprom o Repsol, están intentando hacer prospecciones en estos lugares con todo lo que supone eso. El Ártico es el aire acondicionado del planeta. Si lo destruimos, se producirá una alteración climática grave. Estamos intentando hacer ver al mundo que no hace falta ese petróleo, que es posible sustituirlo por las energías renovables a día de hoy”, explica Mario.   Por ese motivo, los 30 activistas realizaron esta acción de protesta. Pretendían decirle a Garzprom que dejase de perforar en el Ártico. La guardia costera rusa en aguas internacionales asaltó el barco de Greenpeace que había desplegado la pancarta en el lugar donde Gazprom tiene su plataforma de extracción en este océano. “Asaltaron el barco a golpe de pistola, detuvieron a los activistas, los encarcelaron y ahora los acusa de piratería”, relatan desde Greenpeace.   En multitud de ocasiones, años después de las acciones de Greenpeace, se han producido accidentes en los lugares donde esta organización había advertido del peligro y ha habido consecuencias desastrosas para el ecosistema, como en el caso del Golfo de México con el vertido de British Petroleum (BP) o la catástrofe de Doñana.   En cuanto a España, Mario señala que “hay nada menos que 93 activistas imputados por distintas causas judiciales, algunos en libertad condicional por una acción en una nuclear. Si se aprueba la reforma del Código Penal, ahora en proceso parlamentario, lo que antes eran faltas serán delitos. Por salir a la calle como estamos haciendo, puede caer un delito de desobediencia a la autoridad, 3 años de cárcel y una multa bastante alta. Esto es un intento de operación mordaza del derecho democrático de un ciudadano a expresarse pacíficamente”.

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